PÁJAROS NEGROS
Tengo una cajita
vacía
que huele a
pólvora
y una herradura
que me quita la
suerte,
una botella de
vino
que apenas
estorba
bajo un cuadro de
ojos tristes
que no consiguen
verme,
en la puerta
reposa
un calendario
vacío
de cosas que
hacer,
en frente, una
estantería
llena de libros a
medio leer,
la cama,
que riego con
penas,
y a la que nunca
he visto crecer,
sostiene los
muñecos
que frente a
problemas
de pequeña
abracé,
desde la
almohada,
pájaros negros,
sobrevuelan la
pared,
llevándose los
sueños,
que aún creía
poseer.



