EN TU BALCÓN
Tempranas las calles y el barrio,
despertaban después que yo,
la madrugada fría y no calmada,
que me entregué a tu cuerpo y tu balcón,
Romeo, envidia mis palabras,
declarándote amor,
entregando mis medallas
a la vez que mi pasión,
viendo cómo , ante mí, te emocionabas,
vibrabas tú, temblaba yo,
viejas hojas de una libreta pasaba,
como me permitía el pulso,
el nerviosismo avanzaba,
palabras rimadas, unas tras otras,
pancartas, suena patético, de madrugada,
pues en un campo de trigo, tropezando,
sobre tierra yo, manchada,
parece mentira, tú al balcón inclinada,
torpeza tras torpeza, así, te enamoraba,
y a mi oído, en la oreja, con voz baja
se despedía William, que a poquitos, se alejaba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario