sábado, 17 de enero de 2015

A MI CEREBRO

Se me acelera el pulso
 de tal forma si te veo,
se me acalora la sangre,
que me hierve si te observo,
grita, grita, tan fuerte el corazón,
que no permite que ya escuche a mi cerebro. 






 SONETO 

Yo quisiera sentir este instante,
la alegría de formar un soneto,
controlando a Lope y su cuarteto,
para no quedarme a horas distante.
Embrujando palabras por andante,
llegando al final con otro alfabeto,
exponiendo mi don en peso neto,
sin temores o asombro delirante.
Cerca ya, casi cerca, estoy llegando,
del fin que por principio entró en mi pecho,

y forma poco a poco va tomando.
Con la goma borro todo deshecho,
que cada cierto tiempo va otorgando,
si acabo este soneto sin despecho.

lunes, 12 de enero de 2015

DIRÍA TANTAS COSAS HOY

Diría tantas cosas hoy,
que no dije en su día,
mil besos que por orgullo,
no te di cuando debía.
Extraño tu pelo rizo
y tus manos en las mías,
pasaron años como minutos,
sin entender que te me ibas.
A veces te encuentro
por las calles de mi vida,
fuiste todo cuanto quise,
y me corroe la envidia,
verte con otra, besarla,
unos labios que eran míos,
son de ella cada mañana,
sin entender que te escapabas.



LAS VECES QUE HUI

Las cicatrices me enseñan,
lo extraña que fui,
los cambios que tuve,
y esos pasos a seguir.
Las que tuve por miedo,
superan a las de amor,
las que fueron de odio,
encima de las de horror.
Heridas causadas contra mí,
lesiones, fracturas,
respuestas de agresión,
rompiéndome yo sola el corazón.
Espantando así,
las cosas que tenía,
y a quienes me apreciaban,
los perdí,
por enfadarme, por discutir,
por ver lo que no había y agredir.
Cicatrices que preguntan
¿por qué actuaste así?
cicatrices que me muestran
lo horrible que fui,
el daño que hice
y las veces que hui.


TENGO TODO EL DÍA

Tengo todo el día
ganas de llorar
y en el ojo izquierdo
un horrible tic,
siento cuando duermo
paz entre las mantas,
refugio de los dioses,
ganas de morir.
Tengo algún lunar,
al brazo derecho,
me adorna la piel,
sin llegarla a cubrir,
cicatrices en las manos,
de heridas que preguntan,
coloradas, comprimidas,
¿por qué lo hiciste así?
poco cinismo y menos maldad
supe un día salir y adquirir,
amor por desgracia, me sobra,
pues me quisieron educar así.
Aguantando los ataques
del resto de personas,
por el miedo a discutir,
aún oigo los murmullos,
que ya oía de pequeña,
"no hagas al resto
lo que no quieres para ti".
Maldigo hoy día
todo aquello que aprendí,
por entender esta lección
y prometerla cumplir.

viernes, 2 de enero de 2015


ABUELA

Ser perfecto que me adora,
le he gritado y traicionado,
sigue cuidándome, a mi lado.
Un plato de comida en la mesa,
un abrazo cuando menos lo esperas,
que haré si ella me falta,
lo pienso,
sin querer pensarla
y con el miedo de perderla.
No voy a llorar, 
cada día,
abuela, madre y todo,
amiga mía.
Querida como nadie,
compañera,
pared, tejado,
refugio de mi vida.
No voy a llorar,
cada día,
abuela, madre y todo,
amiga mía.
ME AGARRÉ A TUS LABIOS

Me agarré a tus labios,
sosteniendo todo el peso
con la punta de los dedos,
por no caer,
al acantilado de tu boca.
Anduve por tu lengua,
como un puente tembloroso,
que al mecer, me caía,
sin volverme a levantar.
Las piedras,
que avistaba al fondo,
tus dientes,
metían mortal miedo a mi caída.
El agua, tu saliva,
a veces iba y volvía,
con olas, o sin ellas,
donde ahogar mi soledad.
El  agua , que ademas de mojar,
me empapa,
calándose en mis huesos,
el corazón,
y las entrañas.