jueves, 23 de noviembre de 2017


EL ALGO

Hay algo que nace, llevas dentro, te mece y acuna, cuando la calma sostienes. Te mira, sabes que lo tienes, ¿no lo conoces?, es algo inmenso, profundo, una adivinanza hermosa. Una presencia etérea e inhumana, un súper poder que te da fuerza o también te la puede quitar, eres débil a su sombra, es noble, una locura ciega que deseas que esté ahí cuando falta, y cuando sobra rezas que no te torture y se retire. Algo fugaz, brillante como una estrella, como el péndulo hipnotizante, envolvente, alucinante, mordaz, sencillo, absorbente y delirante, discreta, sobre todo, discreta y muda.  Un pequeño detalle tan grande…sencillez, en una cara, un rostro nada más, en el que el mundo se para, te lo roba, a veces, o te entrega otro para indagar. Escudo protector, burbuja de hierro para pasear, ¿sabes ya a que me refiero?, el algo que te invita a pensar, te enseña a soñar y protege, un ir y venir de sensaciones, de sentimientos sin nombre, sin precio, te da alas para que vueles, impulso para flotar, aire para mantenerte, aire para suspirar. Te hace emocionarte y te hace llorar, es amigable, la que más, dañina cuando hiere, huele a libertad, color de luna, estremece, apasiona, doblega y perdona.  Pobre de aquel que le falta, pues no lo respira, no conoce batallas ganadas ni perdidas, de bondad, de volar, de amor incondicional, ahora lo sabes… pobre de aquel que le falte la mirada de una madre.

domingo, 12 de noviembre de 2017

CUPIDO
Cupido, te robé el arco,
con la flecha
que lanzarías a mi encargo,
te la clavé también,
haciéndote daño,
te dejaste caer, dolido,
agonizando,
el amor es para los dioses,
peor que para los humanos,
más peligroso quizás
cuando lo enfrentamos.
Te arrastré hasta casa,
te encerré en el baño,
ahora grita,
el rubito niño alado,
no te dejaré ir,
he de vengarme del pasado,
como se te ocurre,
siendo ciego,
jugar a tientas a disparos,
tres flechas de oro me encontraron,
mientras ellas,
tres de plomo se quedaron,
solo sabías del amor,
por boca de extraños,
pretendías huir, pero,
te he encontrado,
no supiste elegir bien
a quien le hacías daño,
ahora morirás,
ahí sentado,
no de hambre ni de sed,
lo harás enamorado.




MIRE USTED
Mire usted, señor,
no nos importa quien sea,
la vida que lleve
o los problemas que tenga,
somos materialistas,
unos mierda,
y solo le observaremos,
cuando saque la cartera,
¿vive bajo un puente?
O vaya, que pena,
mi casa tiene calefacción
y chimenea,
y varias camas vacías,
para que el aire duerma,
¿ que no tiene familia?
A mí que me cuenta,
búsquese unos padres
que le hagan la merienda,
pero ahora, entienda,
págueme el café,
mientras soy amable,
que ya me reiré
cuando se dé la vuelta.
Me educaron mal
para trabajar en ventas,
“demasiado íntegro”
para Infiernos Empresas.