sábado, 9 de enero de 2016



CUELGA EN LA PARED

Si de la pared
cae un día la espada
que cuelga en ella,
que lo haga sobre mi cabeza
mientras escribo esta libreta,
que atraviese, lo que haya,
se llene de sangre el escritorio,
teñido en malva,
que se ahoguen los versos,
ya escritos,
volviendo a su jaula,
y liberando en cambio,
la maldad que llevo agarrada,
yo, cerraré los ojos,
sonreiré, calmada,
viendo como al fin se van,
y dejando que se vayan.

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