Pasabas despistada por la acera,
temblando aún sin pensar,
te paré.
¡Chau! te dije,
me costó,
pero hablé.
Me llevabas mirando un tiempo,
sabías que yo también,
aun así,
te giraste,
te hiciste la confundida,
¡Hola!...¡Chau!...
Te fuiste.
Sabías que eras mi vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario